Guía de vida al aire libre · Lectura de 5 minutos

Cómo pasear a tu perro con calor de forma segura

El ejercicio es una causa importante de enfermedad por calor. En días calurosos, adaptar o sustituir el paseo es una decisión de bienestar, no una falta de actividad.

1. Valora al perro, no solo el termómetro

Perros chatos, mayores, con sobrepeso, pelo denso o enfermedades respiratorias o cardiacas pueden sobrecalentarse con más facilidad. La humedad, el sol directo y la falta de aclimatación también aumentan el riesgo.

2. Cambia horario y recorrido

Evita las horas centrales, elige sombra y césped y acorta el trayecto. No corras ni vayas en bicicleta con el perro cuando hace calor. Permite pausas y no insistas si quiere volver.

3. Comprueba el suelo

El asfalto puede quemar las almohadillas aunque el aire parezca soportable. Toca la superficie con el dorso de la mano durante varios segundos; si resulta demasiado caliente para ti, busca otra ruta o pospón la salida.

4. Lleva agua y observa

5. Actúa ante señales de sobrecalentamiento

Detén el ejercicio, lleva al perro a un lugar fresco e inicia enfriamiento con agua más fría que su cuerpo y circulación de aire. Contacta inmediatamente con un veterinario y sigue sus instrucciones durante el traslado. No lo cubras con una toalla mojada, porque puede retener calor.

6. Nunca lo dejes en un vehículo caliente

Ni la sombra ni una ventanilla entreabierta hacen seguro un coche, caravana o espacio cerrado. Organiza el día para que el perro pueda quedarse en un lugar fresco y acompañado cuando no pueda entrar contigo.

Cómo hemos preparado esta guía

Hemos contrastado prevención y señales de alarma con la información de RSPCA sobre paseos y cuidados en verano. Ante sospecha de golpe de calor, la atención veterinaria es urgente.

Revisada el 9 de octubre de 2026.